---
Declinas el placer, interrogante,
mientras el verso a ciegas se encamina.
Los renglones de ti
y páginas de sombra y soledad,
el libro del amor inexistente.
Qué lejos esta luz que nos contempla.
Qué presente la noche,
las antiguas palabras, los sueños transitorios,
el final del poema.
Manuel M. Barcia
Bajo la estepa ciega de los sueños
-
Y así,
con esos pasos de hormiga
que deja tu ausencia,
me quedo en vilo,
enarbolando soledades
como quien ata cometas
a los hilos del pec...
Hace 17 horas
5 comentarios:
Pero siempre hay una luz,..aunque sea al final del poema.
Hermoso y melancólico.
Un abrazo.
Qué hermoso y equilibrado poema. Un verdadero regalo.
Salud
Me gusta.Mavi
Extraordinario, Manuel.
Un beso
Ana
Gracias, Perfecto, Julio, Mavi y Ana por vuestros solidarios comentarios.
Un abrazo
Publicar un comentario