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domingo, 13 de abril de 2014

Legado



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Lego al mundo palabras de un proscrito
cansado de enunciar lo inconfesable,
dispuesto sin razón a ser viable
en un atardecer nunca descrito.

No hay nada en esta herencia subrayable,
tan sólo algún indócil manuscrito
que pretende ocupar entre lo escrito
voces de exaltación reivindicable.

Pero yo las silencio con borrones,
transformo su existir en nubarrones
que llueven sencillez sobre su tumba.

Es posible que un día resuciten,
que extrañen mis secretos y reciten
el eco de este adiós sin que me incumba.




mmb




2 comentarios:

Loli Salvador dijo...

Qué puede dejar por herencia un escritor si no son las quejas, las demandas, el rechazo, el activismo, con la intención de acercarnos y hacernos progresar.

Saludos, buena tarde y buen poema.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por ser gen de este soneto, Loli.

Un abrazo