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El óxido vencido del placer
palpita lentamente tu exterminio,
contraviene la luz en soledad,
te domestica.
Tan sólo tu cadáver me sostiene,
inmóvil el deseo,
destino al porvenir que desconozco.
Y un grito clandestino se levanta
mientras fluye un aullido por tus venas
con esperma sediento que te bebe,
que te unge de llanto,
te fermenta en incienso.
Porque un rito salvaje
requiere madreselva al despertar
y en su origen, rocío,
... para huir del incendio.
Manuel M. Barcia
Su presencia habita en tus gestos
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No sabía que eras especial
hasta que la tristeza me enseñó
tu nombre escrito en la ausencia.
Y entonces lo más dulce de mi boca
supo que el al...
Hace 7 horas
2 comentarios:
Quizá el porvenir que desconoces sea el motor clandestino.
La resolución es genial,Manuel.
Un abrazo:
Elsa
... o un vientre respirable.
Thank you for being, Elsa.
Un beso
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