---
A mi musa,
venida por los cauces de la luz,
llovizna bajo cielo.
Gracias por la luz.
Contigo la escritura se estremece
y despierta
caricias de ilusión,
el labio de una musa por mi piel,
su canto a vuelapluma.
En instantes que brillan noche apenas,
mi gratitud también
por ser lumbre del fuego,
episodio en la sed
y mostrar lo invisible del amor
cuando calla el poema.
Y gracias por arder mi corazón,
la llama,
ese instinto de ti
que nunca ciega.
Manuel M. Barcia
Relato IXX -Un castillo de naipes abatido por un suspiro
-
En el octubre de aquel año, cuando el aire comienza a cargarse de presagios
y la luz se tiñe de un ámbar melancólico, mi caso navegaba por los frío...
Hace 6 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario