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domingo, 7 de marzo de 2010

AYER Y SIEMPRE



Extraño los paisajes
en los mundos ignotos aún por descubrir
que hacían de la vida adolescente
un juego de aventura hacia lo eterno

Y tras la oscuridad de mi memoria,
encuentro a media luz ,
los besos y caricias que nos dimos
temblando la inocencia cuerpo adentro;
con el alma desnuda,
en un atlas de piel y poros de humedales
señalando la lluvia donde ardían
las aguas de volcanes apagados
que tributan al fuego su rocío

No sabría explicar
por qué nuestras miradas se nublaron
cuando aquellos pezones diminutos
eran sed en mi boca,
un oasis poblado de infinito,
cautela y certidumbre,
el flujo de tu vórtice en nosotros

Y la fruta prohibida
derramada con gozo en los abismos
mientras tu vientre crecía.


Manuel M. Barcia

2 comentarios:

Perfecto dijo...

Magnificos versos para ayer y para siempre, versos de nuestra vida emocionada. Como ves los hago mios.
Buenisimo poema.

Un abrazo.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por sembrar flores en este jardin adolescente improvisado.

Un abrazo grande
Manuel