---
Yo nunca estoy a solas,
siempre pienso en ti.
Quizá sea una razón del albedrío,
otorgando costumbre,
o la condena inútil
de ser eternamente prisionero,
recluido en quietud,
mientras nuestro ardor
forjándose en luces imposibles,
sombra de nuestras velas.
Manuel M. Barcia
La aparición
-
Poco a poco se perfila en el contorno del espejo.
Tú quisieras ver la infancia,
la plenitud de un hombre,
incluso la madura tez de un anciano.
P...
Hace 3 horas
2 comentarios:
Irradias esa luz,
y en tus poemas
inundas de paz y
alegría a quien te sigue
como luciérnaga de las
palabras.
Mavi
Gracias por tu luminosa huella, Mavi.
Un beso
Publicar un comentario