---
Buscó en la elegía de un poema
el lírico sentir de las palabras
el murmullo del verso
su propia inspiración.
Pensó que aquella luz
podría sublimar el pensamiento,
clamar la poesía imitando su voz,
dueño del adn,
alfabeto veraz del origen y el credo.
Habló con su alma-máter,
una escriba sin par,
la musa que parió virginalmente
su idealización.
Creyó que era posible
compartir por igual tanta belleza,
beber del mismo cáliz de la sed,
un brindis por su amor... y el deseo.
No sabía que el plagio era delito,
que todo lo que nace tiene nombre
y luego posesión...
No sabía que amar
se escribe con cursiva y en negrita
y la sílaba ser en la mirada,
distanciada del mito.
Manuel M. Barcia
Con la nube apretujando la locura
-
Me crié en una nube
Que apretujaba el alma
Y el silencio
Sonrojaba la ternura
Que nunca llegó
Que jamás sentí
Ni siquiera en la almoh...
Hace 2 horas
2 comentarios:
Enhorabuena, Manuel. El estilo de tu poesía refleja sencillez y claridad, de lectura agradable y, lo más importante, siempre tienes algo que decir y contar.
Salud
El tiempo es solamente un ancla en mi quietud mientras escribo, Julio. Gracias por viajarlo hacia lo bello.
Un abrazo
Publicar un comentario