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lunes, 21 de julio de 2014

Las horas incompletas






Cuando el domingo nos sucede, todo parece igual, pero yo soy reloj de una esfera incompleta...






A pesar de lo ansioso que resulta
saberte tan lejana mientras eres la unión
del aire y las tormentas, de truenos y relámpagos
queriendo huir la sed de la campiña,

a pesar del calor tan sofocante
que estancia los veranos sobre ti,
yo busco en nuestro espacio libertad
y aparejos de luz inextinguible,

las palabras comunes que sean arrebato
y luego la atracción de algún poema
que nos haga sentir
la lluvia cuando llegue a nuestra piel
y se convierta en llanto de un clima alentador
donde todo sonríe,

también en esas lágrimas perdidas
que pretenden ser beso casual...

el fruto inesperado del amor
que endulza los sentidos.





mmb