No sabría explicarte con cifras ni palabras,
por qué mil avatares, cien verbos silenciados
o unos versos insomnes sin saberlo,
son todo mi bagaje
de tinta invisible en la materia,
como un río de calma navegando los sueños
sin que nadie responda
Y luego tu desnudo impreso en mi retina,
cuando ya la inmensidad te suple en la memoria
rebosante de signos de deseo.
Manuel M. Barcia
Amanece en la habitación de un hotel
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En el papel pintado la flor de lis
y sobre el suelo la almohada
con dibujos infantiles
y aún la huella
de tu nuca.
Es lo que descubrí al alzar ...
Hace 5 horas
2 comentarios:
Belleza en estado puro, Manuel.
Te leo y te sigo
Un beso soñador
Ana
Son muy gratas tus palabras, Ana.
Gracias por estar.
Un beso
Manuel
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