No sabría explicarte con cifras ni palabras,
por qué mil avatares, cien verbos silenciados
o unos versos insomnes sin saberlo,
son todo mi bagaje
de tinta invisible en la materia,
como un río de calma navegando los sueños
sin que nadie responda
Y luego tu desnudo impreso en mi retina,
cuando ya la inmensidad te suple en la memoria
rebosante de signos de deseo.
Manuel M. Barcia
En mi habitación
-
Vino y tocó en mi ventana.
Creí que eras tú, requiriéndome.
Su rítmica insistencia
la pensé como un ardid de amor.
Me equivoqué,
pues no eras t...
Hace 2 horas
2 comentarios:
Belleza en estado puro, Manuel.
Te leo y te sigo
Un beso soñador
Ana
Son muy gratas tus palabras, Ana.
Gracias por estar.
Un beso
Manuel
Publicar un comentario