La noche es el oráculo del miedo
Del tiemp0 aletargadas
se escuchan las pisadas del silencio
Sólo yo contemplando las horas que se abisman
y son escalofrío en Pangea
Soy único testigo de aquel tiempo,
señal inextinguible de la historia
y olor a dinosaurio
que aún duerme en el sueño que me bebe.
Manuel M. Barcia
Un verso al mundo exquisito del amor y la vida
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Ese relato exquisito
que vierte el alma,
el amor -profundo, profano-
entre lo cierto y lo incierto,
en la melancolía del tiempo,
en el silenci...
Hace 4 horas
2 comentarios:
Los dinasaurios atacan, Manuel.
Y no podemos defendernos de ellos.
Pero sí podemos alejarlos en un sueño o acercarlos en la bruma del silencio.
Un beso
Ana
También podemos escondernos en los bosques interiores de la luz...
Gracias por tus palabras, meiga.
Un beso
Manuel
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