Agoniza el éxtasis
y la nada reclama su tributo
en la sed del más allá, donde los girasoles
contemplan el silencio de la noche
en un erial sin tumba.
Manuel M. Barcia
Un verso al mundo exquisito del amor y la vida
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Ese relato exquisito
que vierte el alma,
el amor -profundo, profano-
entre lo cierto y lo incierto,
en la melancolía del tiempo,
en el silenci...
Hace 3 horas
2 comentarios:
Un poema breve exquisito, lo sabes.
Cada día tu pluma crece más...
Un beso soñador
Ana
Sólo sé,... que hay girasoles ciegos cuando la noche se enciende...
Gracias por estar, meiga.
Un beso de sueño
Manuel
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