Huye el alma quebrantada y regresa
con mudas cicatrices de silencio
en piel de cremallera
Y vaga entre los ojos de la noche
reinventando la luz en el exilio,
donde a solas mi sombra me contempla,
peregrina de mí,
mirando somnolienta mis heridas.
Manuel M. Barcia
Poema del día: "Trigo azul, voz amarilla", de Setsuko Miyao (Japón, siglo
XX)
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Hombre
si matas
la mujer
dará a luz.
Hombre
si sigues matando
la mujer
seguirá dando a luz.
Hombre
si tu matanza no tiene fin
la mujer
dará a luz sin ces...
Hace 11 horas
2 comentarios:
Maravilloso poema, Manuel.
No dejes nunca dormir a tu pluma.
Necesito que sigas escribiendo.
Una meiga de sueño
Beso soñador
Ana
Gracias por tu ánimo, meiga.
Soy prisión en las páginas que escriben desstellos de locura sin saberlo en mi memoria.
Y tú eres libertad en mis delirios.
No, no dejaré que la pluma descanse.
Un loco soñador
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