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jueves, 25 de noviembre de 2010

ILUMINAS MI SOMBRA



La magia que nos cupo, ya no está.

Los pájaros de luz
hechizaron el viento
volando en su oquedad las migraciones.

Ahora he de inventarte,
sangrar en el papel
los versos no escritos de los sueños
que aparean tu nombre con el mío,
nos hacen viceversa,
destino sin destino al que volver.

Ahora he de cruzar el laberinto
que nace de la lluvia
los poemas,

y tú,
ardiendo las constelaciones
con embrujos de fuego,
iluminas mi sombra.



Manuel M. Barcia

4 comentarios:

Juan Fionello dijo...

Me ha parecido excelente, Manuel, además tiene ciertos puntos de contacto con un poema que ha dejado Ana muela en su blog titulado "Iluminas mi piel".

Dos grandes poemas en los que, en dos estilos diferentes de gran calidad, el amor es luz que acaba con las sombras.
Felicidades y un abrazo.

Ana Muela Sopeña dijo...

Hermosísimo poema, Manuel.

Tu altura lírica me sobrecoge.

Si el tiempo no fuera el castigo de la conciencia ahora mismo te daría un gran abrazo de poetisa a poeta.

Excelente
Aplausos
Ana

Manuel Martínez Barcia dijo...

Tienes una visión muy perspicaz y atinada, Ramón.

"Iluminas mi piel", realmente ha sido inspiración de este poema. Me alegra enormemente que hayas encontrado cierta analogía más allá de lo que el título pueda suponer. Aunque es mucha la distancia que separa la inmensa calidad de la poesía de Ana Muela, de lo que yo modestamente pueda proponer.

Gracias por tu paso.

Un abrazo
Manuel

Manuel Martínez Barcia dijo...

El tiempo sólo es testigo silente de la noche que despierta la quietud de la sombra, para ascender los sueños hasta el cenit de la luz.

Alejo del contorno que los tiemblan, conciencias y castigos, y me quedo con tu abrazo de poetisa y todo lo que afirma nuestro cimiento de amistad.

Un beso grande, meiga, y gracias por venir.

Manuel