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lunes, 28 de febrero de 2011

CARICIAS DE MAR



Sus ojos se asemejan a la mar
cuando anuncia la noche
los surcos del ocaso en lejanía.

Un íntimo susurro
consigna la mudez
que envuelve de crepúsculo a la roca
y tapiza la playa de silencio.

Soy la luz que refleja
la sombra del paisaje desolado
con arenas de nieve que lloran al quemarse
en abismos de ausencia.

Y siento la pulsión de su energía,
las olas que llegaron desde el sueño
para hablarme de paz
y ser en mi mirada, océano feliz.

Fui faro y navegante,
naufragio y espejismo,
un pez fuera del agua
celebrando la mágica presencia
del viento que pincela de brisa las mareas.

Y del ocre, la luna,
pintando con la lluvia el arcoiris
en lienzos de cristal.

Y cuando su silueta
fue bruma en el paseo,
un beso en mi mejilla
jugaba al escondite,

como un labio con restos de carmín
al dorso del pañuelo.



Manuel M. Barcia

6 comentarios:

Perfecto dijo...

Un poema evocador y de sutil trazo. Una belleza.

Un abrazo, Manuel.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por tu generosidad, Perfecto.

Me alegra mucho tu presencia en estos versos.

Un abrazo.

concha dijo...

No se me ocurre nada que dedcir.

Manuel Martínez Barcia dijo...

jaja

Tu silencio es muy grandilocuente para mí.

Gracias por tu caricia de mar, Concha.

Un beso
Manuel

Elsa Tenca Mariani dijo...

En lienzos de cristal pintas tu alma,Manuel.

Me encantó!

Un abrazo.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Gracias por tus ojos de acuarela, Elsa.

Un abrazo grande