Seguidores

miércoles, 9 de febrero de 2011

ÉRAMOS LA LUZ



Un rito del amor divaga en la sombra y nos concierne.

Antaño sacramento entre nosotros
y apenas un extraño actualmente
con la imagen de ti en mi memoria.

En esta invocación
no existen alabanzas a los sueños
ni cielos con antiguos despertares.

Ayer éramos luz,
inefable presencia del motivo
que comulga en el credo de la fe
lo que dictan pulsiones de los enamorados.

Se muda lo irreal
- que fue cierto y convexo -
y sólo hay lucidez en las sordas entrañas del olvido,

estéril, sin fortuna,
como un trébol con hojas de cristal,

mi gota de mercurio
ahogada en el silencio.



Manuel M. Barcia

4 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

El misterio...

Un poema precioso, Manuel.

Un beso de meiga
Ana

Perfecto dijo...

Jolín, precioso en verdad¡¡

Un abrazo.

Manuel Martínez Barcia dijo...

El hechizo de la luz...

Gracias por venir, meiga.

Un beso

Manuel Martínez Barcia dijo...

Jopé! (sonrosado de verdad)

Gracias por leerme, Perfecto.

Un abrazo grande