---
Si quieres ahuyentar al fuego de tu nombre,
elévame con alas de mi sino,
pronúnciame sin fin,
adicto a tus ansias de volar
la luz, eternamente.
Y arroja nuestros sueños al vacío.
Caer es como el acto de morir
columpiando el clímax de la vida
en brazos del deseo.
Si quieres fecundarnos con la lluvia,
sé péndulo ingrávido del mar,
epicentro de mí,
nuestros vaivenes.
Acéptanos ardibles en el agua,
levita con sollozos nuestro grito
lejos de la preñez de las ausencias,
reclama nuestras ganas de llorar
cuando el cielo anochezca.
Manuel M. Barcia
La sobriedad intelectual
-
La sobriedad espiritual
Es un segundo de inocencia
Descubriendo la intelectualidad
Del grillo que canta por las noches
Noches de luna ll...
Hace 2 horas
4 comentarios:
Fiuuu, parece un poemazo y es un poemazo. El final es de esos para recordar.
Un abrazo.
"... caer es una forma de morir..." dices.
Y yo añado: ... y de vivir.
Comparto el comentario de nuestro amigo Juan.
Concha dixit.
Me alegra que te guste, Juan. Gracias por venir.
Un abrazo grande
Manuel
Morir y vivir, a veces tan asidos de la mano, tan lejos y tan cerca de su resurrección...
Gracias por compartir, Concha.
Un beso
Manuel
Publicar un comentario