Seguidores

miércoles, 27 de abril de 2011

CUANDO ARDE LA SED

---


Mi carne y tu aliento,
la sangre sonrosada alrededor,
el agua en nuestra piel antes de ahogarse,
el estigma de un beso...

Suicidio singular de la humedad
cuando arde la sed
y en el labio nos toca.



Manuel M. Barcia

2 comentarios:

Juan Fionello dijo...

Muchísima sensualidad en este elegante poema, Manuel. Precioso.

Manuel Martínez Barcia dijo...

Me alegra que te guste, Juan.

Gracias por tu agradable visita.

Un abrazo